No hay mas que momentos, sinceros o mentirosos, que marcan las actitudes de dos personas, que son los que forjan el destino y el camino a seguir. No importa que se aparezca el genio y te conceda 3 deseos, lo que pidiera seguiría siendo mentira, pues sería engañar un corazón que no te pertenece. No es verdadero, es un juego del que me siento peón buscando llegar al final del tablero sin que me maten, aunque siempre está ahí la reina con sus múltiples movimientos, que desconciertan mi camino para llegar al final. Por mas que crea que habrá un final, y que ademas será feliz, solo veo chispas de lo contrario, comentarios que auguran el desplome de una torre que ya cayo y no hace mucho, que se está reconstruyendo y que se sostiene por cimientos muy débiles y sin apoyos. Todo se compensa con esos ratos contigo, pero no me vale si confundo tu sonrisa en una foto en la que no estoy yo, y tu no estás sola. Que hacer, si solo tu tienes el mando en este tablero, y soy pez fuera de la charca, siento no poder cumplir el brindis, por ello me odio.
A ti anónimo, porque nunca has sido, porque nunca ha comenzado y porque lo bonito de esto, es que si ha tenido principio, no puede tener un final.
anónimo.